Las cuatro frases para empezar
Una primera conversación en inglés solo necesita cuatro frases cortas. Las tarjetas de hello y goodbye de arriba tienen audio: ponlas, saluda con la mano mientras suenan y deja que tu hijo responda con la mano antes de decir nada. La mayoría de los niños entienden las palabras antes de decirlas, así que escuchar y saludar con la mano ya cuenta.
- “Hello!”: cuando alguien llega
- “What’s your name?”: para preguntar el nombre
- “I’m Lucas.”: para responder, con el nombre de tu hijo
- “Goodbye, Lucas!”: cuando alguien se va, con el nombre de la otra persona
¿Qué nombre va en cada frase?
En “I’m …” el nombre siempre es el de quien habla, así que cambia cuando cambia quien habla. Escucha con tu hijo la conversación corta de abajo: Nia pregunta, Leo dice su nombre y devuelve la pregunta, Nia dice el suyo y luego se despiden. Devolver la pregunta es lo que convierte dos respuestas en una conversación de verdad.
Al despedirse ocurre lo contrario: cuando Leo dice “Goodbye, Nia!”, usa el nombre de la persona de la que se despide. Señala a esa persona mientras lo dices, para que tu hijo vea de quién es el nombre. Al practicar, usa el nombre real de tu hijo; no hace falta que finja ser un personaje.
Nia What's your name?
Leo I'm Leo. What's your name?
Nia I'm Nia.
Leo Goodbye, Nia!
Nia Goodbye, Leo!
Tres juegos de dos minutos para casa
Los saludos son fáciles de practicar porque se repiten muchas veces al día. Haz que cada juego sea corto y termina cuando tu hijo todavía quiera seguir.
- Encuentro de peluches: dos peluches se acercan, dicen “Hello!”, se preguntan el nombre y se despiden con la mano: “Goodbye!” La primera vez mueve tú los dos; después dale uno a tu hijo.
- La pelota de los nombres: siéntate en el suelo frente a tu hijo y hazle rodar una pelota. Quien la hace rodar pregunta “What’s your name?” y quien la atrapa responde “I’m …”. Si se suman hermanos o abuelos, el juego crece.
- Saludos de verdad: cuando alguien llega a casa, di “Hello, Grandma!”; en la puerta, a la salida del colegio o al terminar una videollamada, di “Goodbye, Grandma!” y anima a tu hijo a decirlo también. Los momentos reales ayudan a recordar las palabras.
Si tu hijo se atasca
Si tu hijo repite la pregunta en lugar de responder, es un primer paso normal. Deja que primero responda un peluche, “I’m Teddy.”, vuelve a preguntar y susurra el comienzo de la respuesta, “I’m …”, para que solo tenga que añadir su nombre.
No corrijas cada fallo; di la frase correcta con naturalidad. Si dice “Hello!” cuando alguien se va, sonríe, despídete con la mano y di “Goodbye!”. Oír la palabra correcta en el momento adecuado es suficiente.
Algunas confusiones vienen del español. Como decimos “¿Cómo te llamas?”, muchos niños traducen palabra por palabra y preguntan “How do you call?”. Enséñale la pregunta entera como un bloque, tal como suena en el audio: “What’s your name?”
Las siguientes preguntas
Cuando tu hijo salude y responda a la pregunta del nombre sin ayuda, añade una pregunta nueva cada vez: “How are you?” – “I’m fine, thank you.” Después, “How old are you?” – “I’m five.” Ojo: en inglés no se dice “I have five years”, como en “tengo cinco años”, sino “I’m five”. El “I’m …” que ya conoce hace casi todo el trabajo. Los colores, las emociones y los días de la semana son buenos temas para seguir; en los enlaces de abajo verás cómo empezar.

